sábado, 6 de julio de 2024

Vespa y Tren

 Los niños empiezan a ser conscientes de sus propias características y tener sus propios pensamientos y emociones alrededor de los 24 meses, a esa edad aparece la conciencia y los niños empiezan a buscar respuesta a preguntas. La primera etapa del desarrollo de la conciencia que identificó el profesor Jean Piaget, psicólogo suizo, se produce antes que el niño cumpla un año, durante ese periodo el desarrollo tiene las primeras reacciones a las manifestaciones del mundo exterior, esa primera etapa se denomina sensoriomotora.

El primer recuerdo que tengo sobre mi existencia, fue estar sobre la falda de mi madre en el asiento de un sidecar adosado a una vespa que nos conducía a la estación de tren de Mataró.

Según mis padres yo aún no había cumplido el año, pero ya estaba cerca, un amigo y cliente de mi padre, se prestó a llevarnos a la estación; el amigo conducía, mi padre iba atrás y mi madre y yo íbamos en el sidecar. Supongo que la sensación que viví fue por no tener nada delante y ver la carretera y los edificios pasar a una velocidad a la que no estaba acostumbrado. En aquel momento mi padre tenía una fábrica de botones en la capital de la comarca del Maresme que se encuentra a unos 30 Km. de Barcelona, el ferrocarril era el que nos llevaba cerca de casa.

El primer sidecar data de 1893. Un periódico francés abrió la convocatoria de un concurso que premiaba una propuesta única, original e innovadora de transporte. Surgió ese tercer puesto adherido a la motocicleta.  En un principio era una rudimentaria silla de mimbre, que por un lado tenía una rueda y por el otro se unía a la moto, después se hicieron con chapa de acero y el sidecar se juntaba con un solo tubo a la moto adherido con gran firmeza, como hemos visto en películas bélicas que utilizaban soldados alemanes.

Acabando la guerra, las fábricas de aviones italianas fueron bombardeadas y destruidas. Enrico Piaggio, uno de los principales fabricantes de aviones italianos quiso aprovechar algo de lo que quedó y así poder salir de una situación ruinosa contó para ello con la colaboración del ingeniero aeronáutico Corradino D’Ascanio, al que le encargó un vehículo simple, robusto y económico, tanto para hombres como para mujeres, que evitara la suciedad en la ropa del conductor, así nació la Vespa, el scooter más famoso del mundo.




Vespa se fundó en 1952 por Spartaco G. Boldoni Malandri y Enrico Piaggio y con ayuda de Juan Lladó; entonces consejero delegado del Banco Urquijo, se inauguró la fábrica Moto Vespa en España, fue en Madrid donde se lanzó la primera Vespa de 125 cc, modelo N-1952, el 25 de febrero de 1953.

Cuando a Enrique Piaggio le mostraron por primera vez el prototipo de la MP6, vio su peculiar parte trasera abombada y escuchó el zumbido de su motor exclamó: “Bel.la sembra una vespa” la traducción del italiano seria: “Bonita, parece una avispa” y con ese nombre prevaleció siempre.

El MP6, prototipo de Vespa, combinaba la creatividad y la ingeniería en un vehículo funcional, aerodinámico que recordaba el tren de aterrizaje de algunos aviones.

Desde Piaggio Italia, se enviaban chasis, motores, guardabarros y otros componentes y se montaban en nuestro país. Durante 51 años las marcas Piaggio, Motovespa, Gilera, Vespa y Puch, se ensamblaron en España, siendo lideres en ventas en muchas ocasiones.

El sidecar acoplado a la moto, la convirtió en un vehículo que servía para el transporte de una familia y además contaba con un pequeño maletero en la parte trasera para llevar objetos no muy grandes.

El primer sidecar data de 1893. Debido a la convocatoria de un diario francés que abrió un concurso que premiaba una propuesta original, única e innovadora de transporte. Apareciendo ese tercer puesto adherido a la motocicleta, como hemos visto en infinidad de películas bélicas donde el ejercito alemán lo convirtió en el lugar donde instalar una ametralladora.

Por otra parte, el sidecar de Vespa se popularizó por su comodidad, su forma de viajar de manera cómoda y agradable. El periódico “The Times” denominó el sidecar de la Vespa “un producto completamente italiano, como no hemos visto desde el carro romano”.

Vespa se convirtió en un símbolo de esperanza y libertad en una Europa que se recuperaba de la guerra, su fundador quiso que la Vespa estuviese al alcance económico de todos, lo consiguió con una herramienta financiera novedosa, el pago a plazos, sistema que no se había utilizado para la compra de motocicletas.

Se vendieron más de 18 millones de unidades.

Como ya he comentado, en ese primer recuerdo, íbamos a coger el histórico tren que unía Mataró con la ciudad Condal y por lo tanto llegar a casa después de muchos días de trabajo en la pequeña fábrica de botones familiar.

En 1834 se fundó la Real Junta de Fomento de la Habana Caminos de Hierro, y en 1837 fue inaugurada la primera línea ferroviaria en territorio español, no olvidemos que Cuba era una provincia española hasta 1898. Esta perdida se produjo tras la guerra Hispano-Estadounidense, culminando con la firma del tratado de París el diez de diciembre de ese mismo año.

En el ajetreado y bullicioso mundo de la Cataluña del siglo XIX, una revolución estaba por tomar forma. Era el año 1848, y el paisaje catalán estaba a punto de cambiar para siempre con la inauguración del primer tren que uniría Barcelona y Mataró. En medio de esta transformación se encontraba Miquel Biada, un hombre cuya visión y tenacidad convertirían su sueño en una imponente realidad de hierro y vapor.

Miquel Biada i Bunyol, oriundo de Mataró y marinero de profesión, había vivido en Londres durante sus años de juventud, donde fue testigo del nacimiento y expansión del ferrocarril británico. Impresionado por el potencial de esta nueva forma de transporte, Biada se obsesionó con la idea de traer esa misma innovación a su tierra natal, después de ver, que en Cuba ya se había construido una línea entre La Habana y EL Bejucal en 1837 y después, al año siguiente se amplió hasta Guines. Sin embargo, no sería una tarea fácil.

La construcción del ferrocarril enfrentó múltiples desafíos, desde la orografía del terreno hasta la resistencia de los escépticos que dudaban de la viabilidad de semejante empresa.

El ancho de vía, un aspecto crucial de cualquier proyecto ferroviario, se estableció en 1,674 metros, lo que hoy conocemos como el ancho ibérico. Esta decisión técnica, influenciada por las características del terreno y las necesidades de la época, aseguraba una mayor estabilidad y capacidad para soportar el peso de los trenes, permitiendo un transporte eficiente y seguro a lo largo de los 28,4 kilómetros que separaban Barcelona de Mataró

La construcción del ferrocarril fue un verdadero desafío de ingeniería. Involucró la participación de numerosos trabajadores que, con picos y palas, dieron forma a la traza ferroviaria. La línea contaba con tres estaciones principales: Barcelona, Badalona y Mataró, cada una diseñada con una arquitectura que combinaba funcionalidad y elegancia, reflejando el optimismo y la modernidad del proyecto. El 28 de octubre de 1848, ante la expectación de una multitud, el primer tren, saliendo de la Ciudad Condal, realizó su viaje inaugural, marcando el comienzo de una nueva era para Cataluña.

El impacto del ferrocarril fue inmediato y profundo. En su primer año de operación, más de 200,000 personas viajaron entre Barcelona y Mataró, una cifra impresionante para la época. La facilidad y rapidez del nuevo medio de transporte transformaron la vida cotidiana, permitiendo un intercambio más fluido de bienes, ideas y personas. Comerciantes, trabajadores y aventureros de toda índole se beneficiaron de la nueva conexión, acelerando el crecimiento económico y cultural de la región.

El ferrocarril de Barcelona a Mataró no solo era una maravilla de la ingeniería, sino también un símbolo del progreso y de modernización. Los trenes, inicialmente propulsados por locomotoras de vapor que exhalaban densas nubes de humo y vapor, se convirtieron en una visión común en el paisaje catalán. Estos majestuosos vehículos, que surcaban los campos y bordearían la costa, conectaron a las personas de una manera que nunca antes había sido posible.

La visión de Miquel Biada se había concretado de manera espectacular. Aunque Biada falleció antes de ver la finalización de su proyecto, su legado perduró, marcando el comienzo de una red ferroviaria que continuaría expandiéndose y evolucionando con el tiempo. Su nombre quedó grabado en la historia como el pionero del ferrocarril en Cataluña, un hombre cuyo sueño transformó su tierra natal y abrió el camino hacia un futuro de innovación y progreso.

Así, el tren de Barcelona a Mataró no solo fue una obra de infraestructura, sino un hito que cambió la forma en que las personas vivían, trabajaban y se relacionaban, forjando un nuevo capítulo en la rica historia de Cataluña.

sábado, 15 de junio de 2024

Las primeras teles.

 

Hace ya mucho tiempo que mi vida se entrelaza con el mundo audiovisual, especialmente con la televisión, donde he trabajado casi toda mi vida laboral. Todo comenzó hace muchos años, en mi infancia, cuando un televisor hizo su entrada triunfal en el hogar de mis abuelos. Mi abuelo paterno ya había manifestado su deseo de adquirir uno, pero verlo materializado fue motivo de gran regocijo para toda la familia. Se abría ante nosotros una ventana al mundo exterior, mostrándonos de manera visual y entretenida todo lo que acontecía en el ámbito global, hasta entonces solo se escuchaba la radio.

Los domingos solíamos acudir a su hogar para compartir la comida y, en la sobremesa, coincidíamos con la emblemática serie Bonanza, esta producción se erigiría con el paso de los años como el referente del western familiar, por donde desfilaron innumerables actores, enriqueciendo así el repertorio de intérpretes habituales. Por supuesto, aquel televisor era en blanco y negro; el color llegaría a España en el año 1973. Se trataba de una caja cúbica de unos 60 centímetros aproximadamente por lado, con una pantalla frontal y unas antenas conocidas como "cuernos". Estaba situada sobre una especie de mesita con ruedas que permitía desplazarla por el comedor para que todos los presentes pudiéramos contemplarla, lo que nos obligaba a reorganizarnos en la mesa. En un principio, se había planeado ver la televisión después de la comida, pero cuando empezaba Bonanza, todo cambiaba; así que, adelantábamos la hora de la comida para no perdernos ni un instante de la serie.

"Bonanza" fue una serie de televisión estadounidense que se emitió desde 1959 hasta 1973, producida por la NBC y que después de la serie Ley y Orden, sería la más longeva de la cadena.
Se emitieron un total de 431 episodios en 14 temporadas. La trama se centra en la vida de la familia Cartwright, propietaria de un rancho llamado "La Ponderosa" en Nevada durante la época de la fiebre del oro. La serie destaca por su enfoque en los valores familiares, la resolución pacífica de conflictos y la exploración de temas sociales y culturales de la época, por encima de la confrontación entre cowboys armados con pistolas. "Bonanza" se convirtió en un clásico de la televisión y dejó un legado duradero en la cultura popular.
La presentación con la caratula de un mapa que se incendia y se consume con el fuego, apareciendo los protagonistas de la serie a caballo acercándose desde el horizonte y con la música de una guitarra eléctrica que emula el galopar de los caballos acompañaría a varias generaciones.


El corresponsal de Televisión Española a finales de los años 60, Jesús Hermida, que fue un reconocido periodista y presentador de Televisión Española, se destacó por su profesionalismo y habilidad para narrar eventos históricos de manera impactante.
Un año después de su incorporación a la corresponsalía de Nueva York, el domingo 20 de julio de 1969, , fue la primera ocasión que recuerdo haberlo escuchado, fue
 
la retransmisión desde Houston de la llegada del hombre a la luna y para tal ocasión mi padre había comprado pocos días antes un televisor, que nos acompañaría un largo tiempo, el acontecimiento lo vieron 500 millones de personas, entre ellos los espectadores de mi hogar, mi padre mi madre, mis hermanas y el que suscribe, así como en otros tres millones hogares y bares en España, aunque a decir verdad nosotros lo vimos en un programa especial, a cargo de Luis Miravitlles que se emitió por la tarde del mismo día, donde explicó con pelos y señales como era el cohete, las fases en las que se componía, los planes de alunizaje y despegue de todo el entramado de ingeniería de la NASA. También los agradecimientos del presidente estadounidense Richard Nixon, que reconoció el papel desempeñado por la estación española de Fresnedillas, situada a unos 50 kilómetros al oeste de Madrid.

Fueron los minutos más solemnes y emocionantes que hicieron estar frente al televisor para ver a dos personas que pisarían por primera vez el satélite que nos acompaña y que cada noche podemos contemplar con solo asomarnos a la ventana, aunque se encuentre a 384.000 Km. Eran las 3:56 de la madrugada en España cuando el primer astronauta asomó por la puerta del Eagle, la nave que alunizó, en el mar de la Tranquilidad.
El viaje del Apolo XI había durado tres días desde el despegue; fue a las 13:32 del 16 de julio de 1969, desde el Complejo de Lanzamiento 39 del Centro espacial John F. Kennedy en Merritt Island, Florida.
La calidad de la imagen dejaba mucho que desear, pero el valor histórico era incuestionable, como dijo Neil Armstrong, “Un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”.
Los tres astronautas que formaron parte de la misión espacial con el cohete Apolo XI, fueron el mencionado Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, este último se quedó en la nave y no llegó a pisar el satélite.
Esto sucedió 43 años después del lanzamiento del primer cohete por Robert Goddard; pionero del cohete de propulsión moderno, basado en su conocimiento de las matemáticas, la ingeniería y la física.

La carrera espacial comenzó en 1957, donde rusos y norteamericanos se disputaban lo logros conseguidos en el espacio. El presidente John F. Kennedy declaró como objetivo llevar a un estadounidense a la luna y con el Apolo XI, alunizaron los dos primeros.

Durante la retransmisión del programa, llamaron a la puerta de mi casa, eran unos vecinos del mismo rellano que haciendo mofa de lo que estaba ocurriendo en la pantalla hicieron un comentario que nos dejó impactados, exactamente sus palabras fueron: “¡Si hombre!, nos vamos a creer lo que nos están contando por la tele, ya veréis como ahora nos tiraran piedrecitas desde la luna, ¡Se piensan que somos tontos!”. En lugar de indignación, una risa espontánea brotó de nuestros labios al ver partir a los incrédulos vecinos. En ese instante, comprendimos que, aunque las palabras ignorantes intentaran empañar la grandeza del momento, la magia de la luna y la valentía de los astronautas brillaban con luz propia.

Por otra parte, hay teorías de incrédulos que desmienten el hecho con tesis que nos siguen dejando perplejos y nos hacen dudar de todo. 

Una de ellas es que se montó un plató con una réplica del Eagle, con una emisión paralela con actores y attrezzo de lo que se consideraba ocurriría en el evento y que la dirección corrió a cargo de Stanley Kubrick, que, en 1968, un año antes, alcanzaría el cénit de su carrera con la película “2001: una odisea en el espacio”.

Otros argumentos que nos hacen dudar son: La bandera estadounidense ondeante colocada por Aldrin, cuando en la luna no hay viento, en realidad la bandera tenía una barra transversal superior que la sujetaba y al estar arrugada daba la impresión que se movía.

El fondo de las imágenes nos muestra que no hay estrellas, eso tiene la explicación que con el brillo del satélite los diafragmas de las cámaras debían estar más cerrados con lo que no había visión de las estrellas.

El módulo lunar no dejó cráter, aunque el peso del módulo se media en toneladas, pero hay que tener en cuenta que en la luna el peso es muy inferior.

Una extraña “C” en una roca, donde la NASA explica que se trataba de una fibra que se coló en el negativo de las fotografías.

La falta de material gráfico, los negacionistas consideran que deberían existir más imágenes de la misión.

¿Por qué no se ha vuelto a ir? Durante el programa Apolo, desde 1969 hasta 1972, doce astronautas más, pasearon, recogieron muestras y dejaron valioso material; como reflectores laser y aparatos de medición, que se utilizarían en misiones espaciales posteriores.

Y aunque con el eco de las conspiraciones, quizás nunca logremos convencer a todos. En la oscuridad del espacio, brilla la luz de la verdad, frágil y etérea como un destello lunar. Y mientras las sombras de la duda se alargan, la humanidad sigue mirando hacia el cielo, soñando con alcanzar las estrellas.

En cualquier caso, es posible que no lleguemos a convencer nunca a nuestros vecinos, porque ya se sabe lo del viejo proverbio oriental “Cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo”. 



viernes, 24 de mayo de 2024

EL METRO DE BARCELONA

 
EL METRO DE BARCELONA

Para mí, el metro representó la conexión con el mundo desde temprana edad, primero, a través de mis padres quiénes me llevaban a la estación de Santa Eulalia, luego en mi adolescencia ya que frecuentaba la estación de San Ramón en la recién inaugurada línea 5. Recuerdo que, para llegar al andén de Santa Eulalia, debíamos cruzar un imponente puente metálico gris, pasar por la taquilla - en aquel entonces no era muy costoso el billete - y aguardar en el andén la llegada del metro hacia la gran urbe. En mi familia era una tradición recorrer desde la estación de Santa Eulalia hasta la parada de Rocafort o Urgell para visitar a mis abuelos paternos.

Resulta increíble como perduran en mi memoria, detalles como el enorme cartel que promocionaba la leche Letona; curiosamente la botella estaba representada tumbada debido al diseño horizontal del cartel y no como estaba previsto en forma vertical, lo que hacía que el líquido se viera de forma extraña ya que en la botella se veía el aire, no en la parte superior, sino en la parte del cuello.

Otra curiosidad eran los carteles que indicaban “Prohibido escupir” y la palabra “Soez”; en aquel entonces, no sabía que esa palabra se refería a expresiones vulgares. Todo era nuevo para mí, incluyendo los anuncios que incitaban a comprar gabardinas en El Corte Inglés, aunque eso quedaba en el aire ya que preferíamos comprarlas donde nos pareciera mejor. La publicidad de tabaco y licores en los trenes, también era notable, se permitía fumar y el humo de los puros resultaba realmente incómodo para todos, pero sobre todo para un niño como yo.

En ese tiempo, la estación de Santa Eulalia marcaba al final de la línea 1, había sido ampliada la línea desde la Bordeta. Santa Eulalia, en realidad debería haberse llamado Santa Eulalia de Provençana; al ser el inicio de la línea era fácil encontrar asientos libres, pero a la vuelta a casa, debíamos estar pendientes del horario ya que cerraba mucho antes que en la actualidad.

Un grupo de inversores, con un capital de 15 millones de pesetas, encabezados por Horacio Echevarria y Lluis Marsans Peix, el 17 de diciembre de 1920, registraron la empresa “Ferrocarril Metropolitano de Barcelona” o Gran Metropolitano de Barcelona” (GMB) conocida como Transversal.

La Bordeta había sido el final de la línea Transversal, la primera construida en Barcelona. Un proyecto que tardó más de 15 años en ponerse en marcha. Las paradas en 1925, del Metro transversal fueron: Bordeta, Sans, Hostafranchs, Plaza España, Rocafort, Urgel, Universidad, Plaza España, Urquinaona, Arco triunfo y Estación Norte.

La otra línea de metro de la época fue, “La Norte” era la que unía la Plaza Lesseps con la del Liceo, pasando por las estaciones, Plaza Cataluña, Aragón, Avd. Alfonso XIII y Fontana y Lesseps.

 

                                                                                 Plano del metro año 1925

Fernando Reyes Garrido, ingeniero granadino, quiso ordenar el desbarajuste de las líneas ferroviarias que, a principios del siglo XX dificultaban el crecimiento de la ciudad de Barcelona, presentó el proyecto de ferrocarril subterráneo que conectaría todas las líneas de la ciudad. En el mismo proyecto incluía un ramal perpendicular al mar que enlazaría con la línea de la compañía ferroviaria MZA (Compañía de ferrocarriles de Madrid a Zaragoza) que realizaba el trayecto de Mataró al Puerto de Barcelona.

La construcción sufrió muchos percances, cuando se estaba construyendo la estación de Urgell, cedió una de las estructuras y fallecieron once trabajadores y en la estación anterior, Rocafort, se puso de moda el suicidio a finales de los años sesenta, en un mes se suicidaron cuatro personas.

Durante la guerra civil, la estación de Rocafort, se utilizó como refugio antiaéreo de los bombardeos de aviones italianos y alemanes cuando sobrevolaban la Gran Vía de la ciudad Condal, muriendo o quedando heridos a las puertas de acceso a la estación, porque prácticamente no daba tiempo a llegar desde que sonaban las alarmas situadas en la plaza de España.

La estación, donde nos apeábamos para ir a casa de mis abuelos, se inauguró en 1926, con el nombre de “Rocafor”, en 1982 con la reorganización de los números de líneas cambió de nombre y adopto la forma actual, refiriéndose a Bernart de Rocafort, caballero guerrero del siglo XIII, quien fue lugarteniente de Roger de Flor y posteriormente su sucesor al frente de los Almogáraves.

Bernat o Berenguer de Rocafort, nació en Morella en 1271, militar valenciano que sirvió a las órdenes de Pedro III y tras la victoria de Montesa, luchó contra los Moriscos valencianos y le fue concedido el título de “Alcalde de Morella”.

 La estación de Rocafort, fue durante muchos años un lugar siniestro y los jefes de estación intentaban evitar ser destinados a un lugar tan tenebroso. Hay un relato que menciona que una médium junto a un periodista esotérico hizo una investigación del lugar y manifestaron que, cuando la estación estaba cerrada al público, el espíritu de un niño con una pelota corría jugando por los andenes, aparte de otros espíritus que deambulaban entre los túneles y las vías.

Muchos obreros asustadizos intentaban no acudir de noche al lugar por miedo a los espíritus, incluso en los monitores de la garita del jefe de estación se produjeron visiones fantasmagóricas de difícil explicación.

En otra ocasión un pasajero se acercó al jefe de estación y le preguntó con un extraño tono de voz, cuando se iba a inaugurar la Línea 2… Había sido inaugurada siete años antes.

Me recuerda a la película Ghost, donde el protagonista, Sam, (Patrick Swayze) tiene un conflicto en el metro de New York con un fantasma instalado allí, (Vicent Shiavelli), éste consideraba que era su territorio y no quería compartirlo con ningún otro fantasma. Más tarde le enseña como mover objetos para así proteger a Molly, (Demi Moore) su pareja, de las fechorías de Carl Bruner (Tony Goldwin).

La película romántica de 1990, costó 20 millones de dólares y consiguió recaudar 500. Fue la primera película con fantasmas en ser nominada a los Oscar. Tuvo nominaciones a la mejor película, al montaje, a la banda sonora, al guion y a la mejor actriz secundaria (ganando los dos últimos) el guion era de Bruce Joel Rubin, que encabezaba a otros guionistas y la actriz Whoopi Goldberg, en el papel de Oda Mae Brown, una vidente que podía hablar con los fantasmas.

La canción de la banda sonora, "Unchained Melody"(Melodía desencadenada) interpretada por Righteous Brothers, ya se había escrito 35 años antes, es una de las canciones con más versiones del siglo xx (hasta 500 se han registrado).

También obtuvo el “Globo de Oro” y un BAFTA (Britis Academy of Film and Television Arts) para Whoopi Goldberg.

Los efectos digitales del fantasma protagonista atravesando cosas fueron muy comentadas en la época. Jerry Zucker, el director, estaba frustrado porque nadie comprendía su visión, hasta que demostró su propuesta mojando una servilleta en el café. Ese es el efecto que figura en la película.

Los terroríficos efectos sonoros, emitidos por las sombras o espíritus oscuros que se llevan al asesino del protagonista, son gritos reales de bebé, reproducidos a una velocidad muy lenta y al revés. 

La parte más difícil fue escribir la última frase que le dice Sam a Molly, los guionistas estuvieron meses dándole vueltas porque nada les convencía. Al final se pusieron de acuerdo y fue: Es increíble Molly. ¡No te imaginas cuanto amor me llevo!

Pensando en los temas paranormales, puede que la botella de leche Letona, fuera uno de ellos.

Aquí se reflejan los recuerdos que más me impresionaron de niño, aunque mi relación con el Metro fue mucho más, ya que lo cogía a diario tanto para ir a estudiar, de fiesta o trabajar…

En la actualidad, la red del metro, consta de 12 líneas con una longitud de 170 kilómetros y 189 estaciones (sumando TMB, FGC y funicular de Montjuïc).

jueves, 18 de abril de 2024

Las “Golondrinas” y el “Porta Coeli”.

 

En mi niñez, 8 o 9 años, un domingo perfecto era coger las “Golondrinas “en el puerto de Barcelona e ir al Rompeolas, la escollera de Barcelona que protegía a los barcos atracados en el puerto de temporales y marejadas, allí me lo pasaba genial pescando cangrejos.

Volvía a casa con un cangrejo, a lo sumo dos y casi siempre sin ninguno, ya que lo devolvía al mar. La pesca consistía en comprar una pequeña caña, que vendían allí mismo, ésta llevaba un hilo de nylon en la punta con forma de arandela corredera y que, buscando entre las rocas hacía que algún cangrejo se cogiera a ella, entonces tiraba de la caña y la ilusión se despertaba en mí y a todos los niños que allí nos encontrábamos, nos convertíamos en pequeños pescadores, era como si hubiésemos pescado un gran pez en el Atlántico norte.

Volvíamos a casa, contentos, tanto el primo de mi padre Enrique como yo, él era quien me sacaba a pasear los domingos por la mañana cuando yo estaba en casa de mis abuelos paternos.

Para ir al rompeolas cogíamos la Golondrina en el “Portal de la Pau” y navegábamos hasta la parada que tenía frente al restaurante situado al final de la escollera el “Porta Coeli”.

En aquel momento era muy popular este restaurante y se podía llegar andando, en coche o con las Golondrinas, muchos pescadores de caña pasaban el rato con sus aparejos y su paciencia infinita y después se tomaban algo en el Porta Coeli, luego cada uno para su casa.

Las primeras referencias que hay sobre el lugar, datan de 1926 y lo identifican con el nombre de “Mar i cel”, con el chef Mr. Pompidor, que cocinaba unos suculentos mejillones, gambas y sardinas, en la propaganda también se anunciaba la exhibición de un monstruo marino, que nadie vio nunca. En las verbenas de San Juan, de San Pedro y de San Jaime, entonces se celebraban todas, el restaurante permanecía abierto toda la noche y se celebraba baile con orquesta en la terraza. Viendo amanecer, muchas parejas se hicieron novios allí.

 Durante la guerra civil el restaurante estuvo cerrado por los bombardeos de los aviones italianos y alemanes. Al acabar la guerra se arregló el faro destruido y el restaurante que abrió con otro nombre. de “Mar i cel”, (Mar y cielo), pasó a llamarse “Porta Coeli” (La puerta del cielo) en latín. 

En esa época, años 40, al no tener corriente eléctrica solamente se podían servir comidas a mediodía y se iluminaba tanto la cocina como el comedor con lámparas de parafina de la marca “Petromax”.

Fue el matrimonio María Teresa Ollé Roca, hija del fundador y su esposo, quienes tiraron el negocio hacia delante. Las Golondrinas tenían el final del trayecto allí mismo y pudieron acoger a los clientes que venía en barco. A partir del 1959 ya se podía llegar en coche, con lo que el negocio prosperó. En el año 1961 con la ampliación del rompeolas se puso la corriente eléctrica y entonces pudo abrir también para cenas, lo que supuso un gran avance en el negocio.

El proyecto del nuevo restaurante hizo que se modernizase para que los clientes mientras comían estuvieran viendo el mar. En los años 90 María Teresa Ollé no renovó el contrato y con las obras del puerto que se realizaron con el nuevo puerto olímpico el restaurante no tenía cabida y el edificio fue derribado.

Los indianos, que vinieron de Cuba a finales del siglo XIX, buscaron todo tipo de negocios en una Barcelona en expansión. Uno de ellos estuvo a cargo de Leopoldo Herrera Jué, hijo de un indiano catalán y madre francesa, llegaron a Barcelona huyendo de la guerra de Cuba.

Con poco capital, unas 10.000 pesetas, en 1884 se inauguró una pequeña flota de tes barquitos a vapor que conectaban los baños de la Barceloneta con el Portal de la Pau, se denominaban “Vapores-Omnibus”, Omnibus primero, segundo y tercero, con una maquinaria de la “Maquinista Terrestre y Marítima” y unos cascos construidos en una carpintería de la misma Barceloneta por el carpintero apellidado Sr.Espriu, cada uno de las naves podía trasladar a unas 70 personas sentadas, aunque podían ir casi el doble de pie.

El 31 de marzo por la tarde y después de diversas pruebas y una semana antes de la Exposición Universal de 1888, se inauguró con la presencia de las autoridades. Al día siguiente se realizó el primer servicio frente al recién acabado monumento a Colón, siendo todo un evento en la ciudad Condal.

En 1897 la Sra. Feliciana Goñi, compró el negocio y recordando de dónde venía, la provincia cubana de Matanzas, las bautizó como Golondrinas, evocando a estas aves que, aunque se adentren en el mar siempre vuelven a puerto.

“Las Golondrinas” fueron evolucionando en su forma y se les dio varios usos, dependiendo de las circunstancias, uno de ellos era la celebración de la Virgen del Carmen, patrona del mar, donde las cofradías sacaban en procesión la imagen y la paseaban por el puerto de Barcelona donde otros barquitos se unían en la celebración litúrgica.

El 16 de enero de 1900 estas embarcaciones trasladaron hasta tierra a los prisioneros repatriados de la guerra de Filipinas.

También hubo percances, el 8 de agosto de 1908, llegando a puerto la Golondrina número tres, un pasajero vio que alguien se había dejado un fardo, le dio una patada, el paquete explotó, quedando herido él, un trabajador y otro pasajero.

A las 12:30 de un domingo de noviembre de 1922, como siempre, uno de los Ómnibus, hacía el trayecto habitual por el puerto, pasando junto a los vapores “Canalejas” el “Vicente la Roda” y el “Infanta Isabel de Borbón”, de pronto el “Canalejas” giró situándose frente a la Golondrina, mientras otra pequeña nave, de la compañía “Arrendataria de Tabacos” impactó contra la Golondrina quedando empotrada en el lateral, lo que ocasionó un gran agujero por donde el agua penetró hundiéndose en muy poco tiempo. Algunos marineros del buque “Infanta Isabel” se lanzaron al agua con el fin de socorrer a los náufragos, el desastre se cuantificó en 10 muertos y 24 heridos, la perdida de la nave y la falta de confianza en la compañía.  Entre los episodios que se tiene noticia, se recuerda el de un perro del “Infanta Isabel, que se arrojó al agua detrás de los marineros, y logró salvar cogido por la ropa, a un niño de pocos meses. 

En 1923, otra empresa, “Las Gaviotas”, apareció en la misma zona, lo que originó una seria competencia. Uno de los socios de la compañía fue Manuel Rocamuelas, que había sido buzo y auxilió a los pasajeros víctimas del percance. La propietaria, la señora Goñi, decidió venderles el negocio.

Ese mismo año, los nuevos dueños adquirieron otras tres embarcaciones de segunda mano, siendo el costo del trayecto de 40 céntimos de peseta por persona, los niños pagaban menos, con la anécdota de que un tren tenía parada frente a las taquillas y las tapaba, perjudicando considerablemente el negocio.

Durante la guerra civil, se requirió la interrupción de la navegación debido a los problemas de combustible y el riesgo de la travesía.

A medida que el puerto se expandió a finales de los 50, principio de los 60, se ensanchó el rompeolas y los vehículos pudieron llegar hasta el restaurante. Se estableció una parada de las “Golondrinas” al final de la escollera y las familias podían pasar el día con la brisa marina, tomar el sol, comer algo en el restaurante “Porta Coeli” o pescar cangrejos, como era mi caso, y luego regresar al "Portal de la Pau".

Al anochecer, llegaban muchos coches, formando grandes colas, donde parejas se ponían a ver el mar a la luz de la luna y si no había luna, mejor.

Más tarde se amplió la flota, pasando a cinco embarcaciones propulsadas con motores diésel, ahora hay dos tipos de Golondrinas, las tradicionales que durante 40 minutos recorren el Puerto de Barcelona y las Golondrinas catamaranes, de fibra de vidrio, con grandes ventanales en su casco, para poder ver bajo el agua y que recorren durante más de una hora el puerto y las playas de la ciudad.

En el año 1992, con la reestructuración del puerto por la celebración de los Juegos Olímpicos, se cambió toda la fachada marítima y las playas. El Port Vell, el Port Olímpic y la Villa Olímpica fueron el escaparate litoral de la ciudad Condal.

Con la apertura de la bocana norte en 2003, se amplió el recorrido, llegando hasta las playas de la Mar Bella y la Nova Mar Bella. Con el Fórum de las Culturas se adaptó, a modo de lanzadera marítima, para que los de turistas pudieran llegar desde del Portal de la Pau, hasta el Forum y viceversa.

Después de casi 140 años desde su inauguración, siguen funcionando, adaptándose a los nuevos tiempos, donde grupos de turistas pueden disfrutar de un pequeño crucero marítimo en una ciudad que recuperó vivir de cara al mar.






sábado, 17 de febrero de 2024

El pueblo gitano y Carmen Amaya

La OIM (Organización Internacional para las Migraciones), organismo dependiente de la ONU, lidera la promoción de una migración humana y ordenada, de grupos de humanos que abandonan su lugar de origen, es decir, una dispersión o diáspora.

Las mayorías siempre han oprimido a las minorías ya que no se acepta, en general, al diferente.

Vaya por delante mi respeto a todas las aquellas personas de razas, religiones o condiciones sociales que algunos denominan diferentes. Para mí no hay nadie diferente, sino que por sus características pueden ser etiquetados y sufrir discriminaciones.

Los judíos y musulmanes fueron expulsados en masa en 1492 mediante el “Edicto de Granada” durante el reinado de Isabel y Fernando (Los Reyes Católicos), al menos hay dos millones de sefardíes repartidos por el mundo con antepasados españoles.

Pero las expulsiones vienen de muy lejos, ya en el año 49-50 el emperador Claudio, de la antigua Roma, ordenó que todos los judíos se fueran de la ciudad. En el año 616 el rey Visigodo Sisebuto ordena la conversión o expulsión de los judíos. En el año 1182 se confiscaron los bienes y fueron expulsados de Francia los judíos por el edicto del rey francés Felipe Augusto.

Hace unos 2000 años se produjo la diáspora Romaní, desde el noroeste de la India. No hace mucho tiempo, sobre el año 1830, lingüistas alemanes encontraron la raíz de su idioma, “El Romaní”, relacionado con el sánscrito, lo que llevó a establecer el origen del pueblo “Rom”. 

Tribus de gitanos fueron obligados a abandonar su tierra entre los siglos XI y XIII por invasores turcos y mongoles. Expulsaron también a otro grupo de gitanos denominado “los Ben” que viajaría a través de Siria hacia el próximo Oriente por el Mediterráneo hasta el Valle del Nilo, mientras que el grupo de “los Pen” fue a través de Armenia hasta Bizancio. El momento de más movilidad fue en el siglo XIV, llegan a tierras de Moldavia y Valaquia, principados del Danubio.  

Con el paso del tiempo se establecieron en los países del centro y occidente de Europa. Su origen está plagado de leyendas y mitos, debido a la escasez de fuentes escritas. La información histórica que tenemos sobre la llegada de los gitanos a nuestro país, data del siglo XV, durante el reinado de Fernando VI.

 En el año 1749 se produce la gran redada que intentó acabar con los gitanos, supuso la detención de 12.000 personas, sin embargo, esta persecución contrasta con la exaltación de la libertad el honor y la belleza que se asocia a la cultura gitana durante el romanticismo.

Mi relación con los gitanos, personas a las que tengo admiración, por sus tradiciones, por su respeto a los mayores, por sus creencias entre otras cosas. Tengo un especial recuerdo, cuando visitaba a mi abuela Lola, en el barrio de chabolas del Somorrostro, viendo como jugaban niños gitanos con cualquier cosa, desde una piedra, un cartón o unas chapas, siempre en la calle sin asfaltar y con una sonrisa en los labios, despeinados y sucios, pero felices.

También recuerdo que en el mismo rellano que vivían mis abuelos paternos, Evaristo y Emilia vivía una familia gitana. El padre de familia era uno de los palmeros de Peret, conocido como el rey de la Rumba Catalana.

Este señor, tenía una curiosa costumbre. Se dice que los gitanos son poco amigos del agua, pues este hombre puedo asegurar que no era así. Los entresuelos del edificio tenían un pequeño patio que daba al patio de luces, que los vecinos y sobre todo vecinas, utilizaban para tender la ropa y aprovechaban para contarse sus cosas. El gitano utilizaba el patio para poner un barreño en el suelo y con un cazo de agua, no sé si caliente, se duchaba todos los días, todas las vecinas veían al señor desnudo y parece que las espectadoras acudían a la fiesta que solía ser siempre a la misma hora. Ellas también hacían palmas y se reían, pero él seguía con su costumbre sin importarle lo más mínimo.

En el Somorrostro, donde vivía mi abuela Lola, a la que yo visitaba habitualmente, nació, el 2 de noviembre de 1918, aunque no está clara la fecha, la bailaora, cantante y actriz, Carmen Amaya Amaya, en la barraca número 48, hija de Micaela Amaya y José Amaya “El Chino” que se ganaba la vida tocando la guitarra en tabernas y tablaos del Barrio Chino y que se llevaba a la niña desde que tuvo seis años con él haciéndole bailar fandangos y bulerías, haciendo de ella una verdadera artista, con el sufrimiento que suponía tantas horas de ensayos y actuaciones siendo una niña.

El flamenco en Barcelona florece en los años 30, en la exposición del 29 en el recinto del Pueblo Español, que visitó el rey Alfonso XIII. Allí la familia Amaya representó este arte, dándose a conocer en todo el mundo.

En el año 1935 se va a Madrid y es donde se potencia en muchas salas, debuta como actriz en un papel secundario de la película “la hija de Juan Simón” y “María de la O”

Pronto Carmen Amaya decidió dar un cambio en su vestuario, cambiando el vestido tradicional de cola, por unos pantalones ajustados de tiro alto y chaquetilla corta, que dejaba más a la vista la agilidad que desprendía su figura en movimiento. Ella decía que su talento se lo enseño el mar, pero su exigente padre le hacía bailar y le corregía hasta la perfección.




Fue una figura mediática en los años 40. Debutó en EEUU en el cabaret de New York, Which Conver y en el Carnegie Hall donde asistieron 22.000 personas.

“La Capitana” que así le llamaban fue una de las creadoras del baile “Por Tarantos” y protagonizó películas junto a Concha Piquer y Miguel de Molina.

Fue nombrada “La Capitana” en Estados Unidos por la Marina, también por la policía de New York y por el público, lo que la convirtió en la única mujer tres veces capitana.

Charles Chaplin dijo de ella que era como un volcán, alumbrado por resplandores de música española.

Orson Welles la definió como la mejor bailarina del mundo.

Buñuel la ve y comenta que es una bailaora que meterá mucho ruido.

Fred Astaire dijo: Mucho para ver, mucho para admirar y mucho para aprender.

Wiston Curchill: Es una de las artistas más grandes que he visto en mi vida.

El presidente de EEUU, Franklin D, Roossevelt puso a disposición de Carmen y su compañía el avión presidencial para que viajaran a Washington y actuarán para él en la Casa Blanca, ella no quiso percibir honorario alguno y Roswell le regaló una chaquetilla flamenca bordada en oro y brillantes que ella repartió entre las mujeres de la compañía descosiendo a mano cada una de las piedras preciosas. Fue una gran figura mediática entre los años 1941 y 1946.

Rodó películas en Cuba, Méjico y Argentina, dos películas, Knickerboker Holiday que en España se tituló “Pierna de plata” y Follow the Boys “Sueños de gloria” que fueron nominadas a los Oscars en 1945, la primera a la mejor canción y la segunda a la mejor música.

En abril de 1948 actuó en París, en el teatro “Des Champs Elisées”, donde todo el público se puso en pie, cosa que no se había pasado hasta entonces.

Conoció a su marido, Juan Antonio Agüero, en París y tras un corto noviazgo se casaron en la iglesia de Santa Mónica, al final de las Ramblas de Barcelona.

Volvió al Somorrostro en una visita muy emotiva y organizó un festival en el Palacio de los deportes para recaudar fondos y ayudar a su antiguo barrio.

Otro concierto benéfico lo dio en el Palau de la Música, en agradecimiento a su acogida en Barcelona.

Siendo el alcalde de Barcelona José María de Porcioles, el 16 de febrero de 1959 se inauguró la única fuente del barrio a la que se le puso su nombre, fuente de Carmen Amaya. Era en el lugar donde ella iba a buscar agua de niña, la ciudad quiso rendirle homenaje, ella asistió a la inauguración, dejando una gira que ya tenía concertada, primero era su gente comentó y aunque no le gustó mucho, ya que los niños que aparecen por su aspecto le perturbaban un poco, que le recordaron su niñez, pero aceptó encantada que se le rindiera homenaje. 





En otra ocasión, en el año 1963, regresó a su querido Somorrostro para la filmación de la película “Los Tarantos” del director Rovira Veleta. Otra película destacada de Carmen fue “El amor brujo”.

Carmen Amaia sufría una insuficiencia renal que le impedía eliminar las toxinas, los médicos no tenían la solución a esa enfermedad, decían que gracias al baile lograba eliminar esas toxinas a través del sudor y eso era lo que la mantenía viva.

El Ayuntamiento de Bagur, donde ella vivía, no tenía dinero para financiar la iluminación de las ruinas del Castillo, ella se ofreció y organizó un gran festival, fue el último baile de Carmen Amaya en contra del consejo de los médicos.

Murió allí, en Bagur el 19 de noviembre de 1963 a los 45 años frente a las olas del mar, que decía que le habían enseñado a bailar.

Como curiosidad diré que al planeta Venus se le dio el nombre de la diosa del amor.

En el año 1991 el grupo de trabajo para la nomenclatura de los EEUU, bautizó a uno de los cráteres del planeta con el nombre de Carmen Amaya, la única mujer española desde el siglo XIIX que ha recibido esta distinción.

lunes, 6 de noviembre de 2023

MERCAT DE SANT ANTONI

 Mercat de Sant Antoni

Parece ser que los sentidos están conectados con nuestro cerebro, hay aromas que nos llevan a la infancia. En mi caso, cuando huelo a café molido, viajo en el tiempo a cuando estaba con mis abuelos en la calle Manso. En la parte trasera del edificio donde vivían, había un tostadero de café, con muchas variedades, el de Colombia, el de Brasil, el torrefacto, etc… era de la empresa Bracafé que tenía diversas tiendas en la ciudad. Otro aroma venía de una cestería, que estaba al otro lado del edificio, con su fuerte olor a palma fresca. La combinación de olores no la he vuelto a percibir nunca más, pero seguro que si algún día llega a producirse será de nuevo viajar en el tiempo a la época de mi niñez.

Cuando una percepción sensorial nos despierta un recuerdo se produce el efecto proustiano, se debe al novelista francés Marcel Proust que describió en uno de los párrafos de su libro “En busca del tiempo perdido” un personaje de su infancia que recuerda saboreando una magdalena mojada en té que le daba su tía cuando era niño.

En aquella época lo que marcaba el tiempo de ponerse en marcha por las mañanas y de recogerse por la noche, era sin duda, el que transmitían con su sonido los “carretons”, de las paradas externas del mercado de San Antonio, al desplazarse por la mañana temprano y a las ocho de la noche para recogerse. Las calles eran adoquinadas y los “carretons” tenían y aún tienen, ruedas macizas, en algunos casos enormes cojinetes de hierro que con el trasiego hacían un estruendo hasta que los aparcaban en pequeños almacenes, uno de ellos estaba justo frente de nuestra casa, a mí me encantaba salir al balcón a verlos. "El carretó" es la pieza fundamental para el desarrollo de la venta semi ambulante que se hace aún hoy día en el mercado, es una gran caja de madera con ruedas, parecida a un baúl puesto en pie, que, por una parte, se abre y se convierte en puesto de venta, muestra toda la mercancía que volverá a guardarse al término de la jornada.



Con mis abuelos vivía mi tío Enrique, qué los domingos me llevaba a comprar tebeos y cambiar cromos al mercado, ya que lo teníamos a 30 metros. Entonces no era consciente que aquel lugar tenía una historia tan arraigada a la Barcelona moderna, que se desarrolló a mediados del siglo XIX. Fue cuando volvieron muchos indianos con sus fortunas, en la zona existían lo que se denominó “Casas fábrica” como la que tenía mi bisabuelo cerca a la calle Parlament, en un pasaje que hoy se llama Pere Calders, era de zapatos y artículos de piel.

El dinamismo que los Indianos con su dinero trajeron, fue una inyección de capital que hizo que la ciudad se convirtiera en la más próspera de España.

En los años 50 del siglo XIX la Barcelona amurallada estaba sucia y la densidad de población era muy alta, unos 187.000 vecinos vivían apiñados, las murallas ocupaban 6 km en su perímetro. Fuera de las murallas por la parte noroeste había un espacio plano que multiplicaba por 20 el espacio de la ciudad fortificada, era considerada anteriormente plaza amurallada, que en 70 años había sufrido 7 asedios. La edificación estaba prohibida alrededor de la fortaleza y no podía construirse a menos de 1 km y 200 metros, se consideraba que desde esa distancia una bala de cañón no alcanzaba la ciudad.

En 1838, el barón de Meer, Ramon de Meer y Kindelán, Capitán General de Cataluña y la Junta de Ornato de la ciudad, que velaba por los arreglos urbanos, habían propuesto ampliar Barcelona entre los baluartes de la calle Tallers y Junqueras para hacerla más saludable y espaciosa, también Jaime Balmes, en sus artículos insistió en la necesidad de ampliar la ciudad, pero sus peticiones fueron desestimadas.

En 1854 el cólera estaba llegando a España y en Barcelona la propagación por la epidemia y el miedo hizo que la ciudad se vaciara, solo quedaron los que eran necesarios para imponer el orden, los sanitarios y los obligados por la miseria. Quien pudo se fue de la ciudad.

El hospital de la “Santa Creu” y la “Casa de la Caritat” no daban abasto, no se sabía el origen del problema. Se pensó que la peste y el hambre acabarían con toda la población. Murieron a causa de la epidemia cerca de 6.500 barceloneses.

El gobernador civil, Pascual Maoz, solicitó al gobierno permiso para derruir las murallas, ya que, por salubridad, en diversas ciudades de Europa las estaban quitando, fue entonces cuando llegó el permiso militar para derruir las de Barcelona y se constituyó una Junta de derribo con el arquitecto Antonio Rovira y Trías como director de las obras, el mismo arquitecto que construyó el mercado de San Antoni.

Las murallas medievales que rodeaban Barcelona dejaron de ser útiles y tras su demolición empezó la expansión de la ciudad con la autorización del Gobierno del Estado y del ejército que era el propietario de gran parte de la zona fuera murallas.

Los trabajos empezaron, el día 24 de agosto de 1854 y el derribo de las murallas fue el principal acontecimiento de la historia de la ciudad en la época contemporánea.

Se reclutaron 7.000 hombres con un jornal de 6 reales al día para llevar a cabo el plan que diseñó el arquitecto Ildefonso Cerdá aprobado en 1859 después del estudio de otros proyectos.

Nació así el Eixample, que luego sería un ejemplo de ciudad moderna con anchas calles, esquinas truncadas y manzanas octogonales.

Una de las puertas de entrada a la ciudad, estaba al lado del baluarte de San Antoni que protegía uno de los ejes históricos, seguía el trazado de Decumanus Romano, que es el término empleado en la planificación urbanística de todo el Imperio Romano, indica una calle con orientación este-oeste tanto en las ciudades como en los campamentos militares, o en las colonias, ya que servía de orientación a los soldados para localizar rápidamente cualquier elemento de la ciudad.

Un baluarte funciona como protección a la muralla. Barcelona, antes de la Guerra de Sucesión contaba con once baluartes, eran de una forma pentagonal, que sobresalían de la muralla. Es allí donde se colocaban vigías y soldados, lo que permitía la defensa de toda la ciudad. El baluarte de “San Antoni” estaba al lado del portal del mismo nombre, este tenía dos torres laterales, la de “Sant Just” y la de “Sant Urbá”. Con la reconstrucción del mercado se encontraron restos arqueológicos como un mausoleo con un ramal de la vía Augusta del siglo primero, restos del siglo XIV al XV ruinas del baluarte de San Antonio, una masía medieval del siglo XVI, el fosar y la contra escarpa, que es el muro de contención que estaba en la muralla y restos del siglo XIX con la carretera que iba a Zaragoza, es decir el “Portal de San Antoni” era la vía de entrada para Reyes y nobles que venían de Aragón o de Castilla.

El nombre del barrio tiene su origen por la ubicación del Convento de Sant Antoni del siglo XV y el mercado data de mediados del siglo XIII, por un comercio natural improvisado tocando a la muralla.

El mercado de Sant Antoni fue diseñado por el arquitecto Antoni Rovira y Trías, que ya he mencionado, con la colaboración con el ingeniero Josep Cornet entre los años 1872 y 1882, inspirado en el mercado de mayoristas del centro de París llamado “Les Halles” hasta 1968, a partir de entonces fue el centro comercial “Fórum Les Halles”, que toma su nombre del mercado Central.

La estructura de hierro le da ligereza, permitiendo la entrada de una luz tamizada.

El mercado de Sant Antoni es el más grande de Barcelona, con una superficie total de

12.000 mts.2 siendo uno de los mejores ejemplos de arquitectura de hierro de la ciudad.

Lo constituyen tres mercados: el de frescos, es decir alimentos; el de ropa, también conocido como “els Encants”; y el Dominical que es de libros, tebeos, álbumes de cromos etc.

En el siglo XIX se reinventa el comercio en mercados municipales en toda Europa, el de “Sant Antoni” fue de los primeros en incluir cerámica y cristal y recuerda por su configuración al Covent Garden de Londres o al Quincy Market de Boston.

Cuando mi abuelo pasaba por allí los domingos para ir a trabajar a la lechería de la calle Valldoncelles, donde se vendía la nata que él manufacturaba, estaban preparando los “carretones” que en su interior albergaba la ilusión de los niños y no tan niños, como eran los álbumes de cromos y los tebeos, hoy llamados comics y parece que se preparaban para salir a escena personajes impresos como el Jabato, Pulgarcito, El capitán Trueno, El guerrero del antifaz, Carpanta, Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, Anacleto agente secreto, el botones Sacarino, etc.

El canta autor Jaume Sisa, con quien coincidí en un rodaje de la serie “Yo Canto” en el teatro de Varietés “El Molino” de Barcelona, tiene una canción, “Qualsevolnit por sortir el sol” donde aparecen muchos de los personajes que yo leía en mi infancia.

Recuerdo con especial cariño un tebeo apaisado donde aparecían los personajes del Jabato; defensor de la justicia, campesino ibérico que fue esclavizado por los romanos y convertido en gladiador. Al escapar se dedica a recorrer el mundo con sus amigos; Taurus, un forzudo, gigante y comilón; Fideo de Mileto, poeta griego muy delgado al que acompaña su lira, y Claudia, prometida del Jabato, una muchacha romana y cristiana de buena posición. En algunos episodios, aparecen acompañados de un niño, Shing-li con su tigre y un mono llamado Bongo.

La primera edición data de 1958, año de mi nacimiento, debe ser por eso que me gustaba, éramos de la misma quinta. El título del primer tebeo del Jabato fue “Esclavos de Roma” y apareció el 20 de octubre de 1958.

Con todos ellos he pasado muchos ratos agradables, sobre todo las tardes cuando la televisión emitía la carta de ajuste, ya que había terminado la programación.

Al reciente fallecido, Francisco Ibáñez, al guionista Victor Mora y Pujadas, al dibujante del Capitán Trueno, José Bornal, al dibujante Miguel Ambrosio Zaragoza “Ambros”, al guionista Eugenio Sotillos y a autores como Escobar, Peñarroya, Cifré, Vázquez, estos últimos los que inventaron el bocadillo donde puede leerse el texto del personaje, debo agradecerles los ratos de divertimento y en cierta manera la cultura que han transmitido de forma amena a tantos niños de mi generación, por su ingenio y su buen hacer.

También a editoriales como El gato negro, que luego sería Bruguera, creadora de Pulgarcito, que nació en 1921 como periódico infantil, dirigida por Raúl González y que en el contenido de su publicación aparecían los personajes: El reportero Tribulete, Carpanta, Don Pio, Gordito relleno, Doña Urraca, Las hermanas Gilda, Pitagorín y un largo etc… y con pasatiempos como los del Profesor Franz de Copenhague con sus “Grandes inventos del TBO” sin olvidar “13 Rue del Percebe”.

Quiero recordar al Sargento Gorila, de la editorial Toray, inspirado en un comando americano de la guerra de Corea, en el estilo de Hazañas Bélicas, realizado por el guionista Eugenio Sotillos y el dibujante Alan Doyer.

Para mí, estos son los más destacados de entre otros mil, a los que considero que el lector le transportará a su propio período de lectura y recordar sus preferidos.

Para todo ello, aún hoy en día, se puede ir un domingo al “Mercat de Sant Antoni”, donde seguro encontrará alguna lectura para viajar a su época, al estilo de “En busca del tiempo perdido”. 

jueves, 31 de agosto de 2023

MONTSERRAT

 

Montserrat

Sin darnos cuenta llevamos en nuestro ADN cosas y situaciones que en momentos de reflexión florecen en nuestro interior y nos evocan a tiempos pasados moldeándonos a ser lo que somos.

En cierta ocasión en una clase, un profesor nos hizo cavilar sobre lo que era o lo que considerábamos más veloz, uno de mis compañeros rápidamente dijo, el guepardo, otro pensándolo mejor dijo un avión supersónico, otro reflexionó un poco más y dijo la velocidad de la luz. El profesor comentó: todo eso que decís es muy rápido, pero lo más rápido es el pensamiento humano, mirad, podéis viajar en el tiempo en la distancia y en el recuerdo en un instante tan solo con vuestro pensamiento y eso se consigue gracias a la reflexión.

Para mí el silencio es importante, ya que puedo, mediante mis pensamientos, viajar a tiempos y situaciones vividas o tal vez soñadas, de otras épocas que me sirven para reflexionar sobre ellas.

Entre esos momentos de meditación vale la pena recordar la paz silenciosa que se respira en Montserrat, que de vez en cuando, se rompe por el sonido de las campanas de la Abadía y recuerda, mediante sus sonidos, acudir a los actos litúrgicos o para hacer oración.

Mi abuela paterna tenía mucha devoción a la Moreneta, advocación de la Virgen María que se encuentra en la montaña o, mejor dicho, macizo de Montserrat, ella acudía con regularidad una vez al año a pasar unos días. Algunas veces me llevaba, yo no le daba mayor importancia, ahora veo qué si la tenía, compartía momentos intensos con ella y mediante su ejemplo serviría para mi formación y educación.

Las campanas marcaban el tiempo que pasábamos en las celdas del Monasterio, en los alrededores o en el Templo. 

Las celdas eran y aún son, pequeños apartamentos, donde no hay nada superfluo, está todo lo necesario para poder vivir. Una celda tenía y tiene una pequeña cocina, una habitación un baño y un comedor, eso es todo, suficiente y muy poco ostentoso.

Otro momento que me fascinaba era el canto del Virolai que los niños de la Escolania interpretaban angelicalmente después de la misa mayor de los domingos, con unas voces que te transportaban, ¡Quién sabe dónde!

La Escolanía fue creada en el siglo XIII y se considera el conservatorio más antiguo de Europa.

Virolai, palabra de origen provenzal significa simplemente: antigua composición poética, acompañada de música. Mossèn Cinto Verdaguer con el texto y Josep Ramoneda con la composición musical ganaron el concurso convocado con motivo del milenario de Montserrat en 1880 y quedó para la posteridad.

En una de las estrofas dice: “Mística Font de l’aigua de la vida; ragen del Cel al cor de mon país;

dons i virtuds deixeu-li per florida; feu-me, si us plau, el vostre paradís”.

Justo esta estrofa hizo que el señor Otto Rahn, un alemán que estudió la mitología medieval, se fijó en ella y llegó a la conclusión, que podía referirse a la ubicación del Santo Grial.

Hitler, que era muy supersticioso, se puso en contacto con Otto Rahn y pusieron en marcha la maquinaria para averiguar si el Santo Grial podía estar en Montserrat y así conseguir poder y vida eterna.

En el libro “La corte de Lucifer” de 1938, Rahn afirmó que la ópera de Richard Wagner “Parsifal” revela que en el monte Montsegur, que también podía ser Montsalvat o Montserrat, era el lugar que se mencionaba, que estaba cerca de los Pirineos y era el lugar donde se guardaba el Cáliz donde Cristo bebió en la Última Cena.

Al mismo tiempo que Hitler se reunía con Franco en Hendaya, el 23 de octubre de 1940, Heinrich Himmel, jefe supremo de las SS de la Alemania Nazi, visitaba el Monasterio con la intención de encontrar información del Santo Grial, la fuente de la vida como reza la estrofa.

El monje Andreu Ripoll Noble, el que mejor hablaba alemán de la Abadía, tuvo que atender a Himmel y a su séquito. Se dirigieron a la biblioteca donde había más de 250.000 volúmenes, allí pasaron muchas horas buscando información sobre el tema. También intentaron encontrar elementos de poder como información de la “Lanza del destino” con la que supuestamente el soldado romano Longinos hirió a Cristo en el costado, el “Arca de la Alianza” un contenedor que albergaba importantes reliquias para el pueblo de Israel, la “Piedra de Scone” sobre la que coronaban a los reyes ingleses o la copa del “Santo Grial” la copa Sagrada con la que Jesús instauró la Eucaristía y dice alguna creencia, que concedía la vida eterna.

Otro objetivo de Himmel era encontrar datos sobre Perceval, uno de los caballeros del rey Arturo con la intención de obtener poderes ocultos capaces de ganar la guerra. A día de hoy no sabemos lo que pudo encontrar en la biblioteca de la Abadía.

El Santo Grial ha sido un tema muy recurrente del que a lo largo de la historia se han hecho escritos, imágenes, documentales y películas. También inspiro a George Lucas y Steven Spielberg en 1989 para  la película “La última cruzada” protagonizada por Harrison Ford y Sean Connery en el papel de  Indiana Jones y su padre Henry Jones.

Mi abuela Emilia, la campana de Santa María y yo en el Pati dels Apóstols.

En 1958, aparte de mi nacimiento, cosa muy importante para mí y mi familia, como diría el humorista Gila, en Monserrat se produjeron dos importantes acontecimientos, por una parte se consagró el altar mayor de la Basílica y por otra se instaló la campana más grande, la de Santa María, que había tenido muchos problemas para pasar la frontera de la Junquera cuando vino de Alemania por llevar la inscripción “Regina Catalauniae” (Reina de Catalunya) y el escudo cuatribarrado censurado por el régimen, así como llevar la inscripción en catalán del Virolai, ROSA D’ABRIL MORENA DE LA SERRA, DE MONTSERRAT ESTEL IL-LUMIEU LA CATALANA TERRA GUIEU-NOS CAP AL CEL. También lleva la palabra MAGNIFICAT, oración dedicada a la Virgen.

Es la única campana que fue construida con aportaciones de los fieles de toda Catalunya, por eso el Abad Aureli Maria Escarré i Jané, estableció que cada día sonara siete minutos antes de la oración de la Salve, ya que es el acto más popular del Monasterio Benedictino.

La “campanita” pesa 6.500 Kilos y tiene un diámetro de 225 centímetros de boca, fue construida en Alemania por el fundidor Karol Czudnochowsky.

Cada día el sismógrafo de la estación meteorológica de Sant Geroni, el punto más alto de la montaña, registra las vibraciones del momento.

Por decisión de mi yaya Emilia, tengo una foto en la que estamos ella, yo y la campana, entonces yo solo tenía 8 meses y no recuerdo nada de ese momento, pero para eso está la impresión fotográfica.

La campana de Santa María estuvo expuesta en el patio de los Apóstoles antes de ser instalada en el lugar definitivo, el campanario, lugar en la permanece y que comparte sus toques con otras 9 de menor tamaño.

El campanario de unos cuarenta metros de altura está compuesto de dos partes, una construida en piedra, la más antigua donde hay ocho y las otras dos más grandes que están colocadas en una construcción metálica sobre el mismo campanario, son la de Sant Benet denominada (Beneta), que pesa 3.500 Kilos y 181 centímetros de boca y la mencionada de Santa María, llamadas campanas litúrgicas ya que anuncian las celebraciones como Laudes, Misa conventual, Vísperas, Completas, etc.

De las ocho del campanario antiguo, hay tres que llevan nombre de Apóstoles, San Pere, Sant Pau y Sant Jaume, estas se instalaron entre en los años 1955 y 1958, otra corresponde al patrón de Cataluña, Sant Jordi, inaugurada en 2005 en recuerdo de los veintitrés monjes asesinados en el año 1936, dos más corresponden a dos Santos relacionados con el canto gregoriano, San Gregorio y San Pío X y otras dos dedicadas, una a Sant Josep y otra, la más pequeña, a San Miquel, que es el patrón de los campaneros.

En la guerra civil el campanario se quedó con solo dos campanas, las que daban las señales horarias ya que el resto se fundieron y se aprovecharon como munición, quedando la torre casi vacía.

A mediados del siglo XX el padre Gregori María Estrada diseñó este conjunto armónico de diez campanas donde cada una tiene una de las notas de la escala musical.

El conjunto se completó en 2005 con la incorporación de las últimas. Vale la pena destacar que desde el punto de vista musical, es el más coherente de toda la península Ibérica.

En Montserrat se realizan actividades tan diversas como la escalada, una de las míticas es la del Cavall Bernat con casi 200 mts. de altura, también senderismo, simplemente turismo o ufología entre otras muchas. Se dice que una gran parte de energía telúrica se concentra en el “Pati dels Apóstols” lugar situado justo antes de entrar en la Basílica. Los aficionados a esta disciplina consideran Montserrat como uno de los lugares más adecuados para avistar OVNIS y el día once de cada mes hay una concentración para hacer la observación donde se encuentran decenas de personas aficionadas a esta práctica. El once de noviembre de 1979 se vio el primero y más grande de toda España.

Otras leyendas vinculadas con el esoterismo, dicen que hay portales Inter dimensionales o que desde allí se conecta con AGARTA, o AGARTHA, un reino subterráneo e inaccesible del interior de la Tierra y que, en esos portales está la entrada del lugar donde fueron creados los antiguos habitantes de la Atlántida, otros dicen que es una montaña hueca y que es donde está el Santo Grial. Como puede apreciarse hay todo tipo de especulaciones y mitos.

Un grupo de amigos estuvimos hablando recientemente con un religioso de la comunidad que nos explicó en qué consistía su misión, nos dijo que los monjes tienen la norma de San Benet “Benito de Nursia” escrita en el siglo VI, para monjes que vivieran en comunidad bajo la autoridad de un Abad y su lema es “Ora et Labora” es decir, “Reza y Trabaja”, son como las amas de casa que cuidan de su hogar, ellos lo hacen del monasterio y hacen oración por todos y para todos. Son una comunidad que a día de hoy cuenta con unos cuarenta monjes, muchos de ellos especialistas de gran renombre en diversas disciplinas mundanas.

Sea como sea viajar con el pensamiento, es lo más rápido, si no viene un OVNI y nos dice lo contrario, en cualquier caso, a mi Montserrat me encanta.

Patinete

  De niño, con apenas siete u ocho años, tener un cojinete entre mis manos significaba mucho más que una simple pieza metálica, simbolizaba ...